Deseo de servir a Dios

Middle East and North Africa January 9, 2023

Era el año 2017, ya tenía una carrera hecha y un buen trabajo, pero Dios quería un futuro aún mejor para mí. El amor por la venida de Jesús que me enseñaron mis padres fortalecía el deseo de servir a Dios, y sin conocer los desafíos que vendrían, decidí ir en el mejor momento de mi juventud. Dios confirmó mi llamado a través de un sueño con la promesa de que estaría conmigo y que solamente aceptaría ir a donde él me mande. Curiosamente el llamado llegó un día después, para servir como maestra de Biblia en una escuela de Beirut, Líbano, donde solo el 1% era adventista.

Los primeros días en el campo misionero transcurrían y escuchaba las voces de varios vecinos diciendo que los alumnos tenían por costumbre hacerle la vida imposible a dichos maestros. Pretendí no dar importancia a esos comentarios y prepararme espiritualmente, lo más que pueda hasta iniciar mis clases de Biblia. Al recorrer el pasadizo de la escuela y llegar al salón del grado 3, mi corazón casi desbordaba de emoción y expectativa pero todo se paralizó en un segundo cuando escuché a una alumna abrir la puerta y preguntar,” ¿Es usted la maestra de Biblia?” a lo que respondí sonriendo: “Sí, soy yo”. Fue en ese momento que recibí la más dura y fría respuesta: “Bienvenida al infierno”, cumpliéndose lo que ya temía. Solo atiné a respirar profundo y pedirle coraje a Dios para dar mi primera clase.

Luego de terminar y llegar a mi cuarto, mientras oraba lloré mucho. Sin embargo, en ese mismo salón, Dios había dispuesto el corazón de Sara y otros niños a conocer el verdadero Dios y luego de algunos meses pude comenzar a darles estudios bíblicos.

Feliz y más fortalecida en mi fe el tiempo pasó y llegó el momento de regresar a mi país. Una mañana, recibí un mensaje que me traería una alegría sin igual, era la foto del bautismo de mi alumna y su familia. Con todo, Dios tenía más dichas para mi corazón ya que Sara se convirtió en una discípula de Jesús no solo enseñándoles lo aprendido a su mamá y hermanito sino que unos años después también llevó a los pies de Jesús a la dama que ayudaba en su casa, pero esto solo sería el inicio. El 2022 recibí la preciosa noticia de que Sara se prepara para ser una misionera a tiempo completo, estudiando teología en la universidad adventista de Líbano (MEU); y hoy puedo decir con certeza que la mayor satisfacción es que todos conozcan de Jesús y sean sus discípulos porque Cristo viene pronto. Y tú, ¿Qué harás para que Jesús venga pronto?

Author

Angy Azo

Angy, Licenciada, Psicóloga. Ha trabajado para instituciones adventistas como la División Sudamericana de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (DSA), Universidad Peruana Unión (UPeU), como voluntaria para ADRA Perú en proyectos humanitarios así como en campañas de Promoción de la Salud en Líbano con la Universidad de Medio Oriente (MEU)

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